QUIENES SOMOS
Colegio Isabel La Católica
Conformamos el nivel superior del colegio Isabel La Católica. La institución cuenta con cuatro niveles. Inicial, primario,secundario y terciario o superior.
Pertenecemos al Instituto Servidoras del Señor y de la Virgen de Matará’ (SSVM): que es la rama religiosa femenina de nuestra Familia del Verbo Encarnado. El Instituto está formado por hermanas tanto de vida apostólica como de vida contemplativa.
Nuestro propósito institucional es - evangelizar la cultura -
Aspiramos a dar a los jóvenes una formación jerárquica, es decir, que sepan que somos algo para vivir, que vivimos para pensar, que pensamos para rezar. Para ello no basta una sólida formación espiritual, es necesario también una profunda formación de la inteligencia y de la voluntad, de la imaginación creativa y del carácter, de la sensibilidad estética y de la agilidad corporal, de la solidaridad social y del compromiso personal, de la responsabilidad y de la cortesía, del diálogo y del servicio, del respeto a los demás y del saber de la razón de lo que se espera, del sentido señorial de la vida y de la libertad inalienable, de la inviolabilidad de la conciencia, de la disciplina que desarrolla los talentos, de la jerarquía de los valores, de la nobleza de alma, del amor preferencial por los pobres. En fin, queremos formar jóvenes con espíritu de príncipes, esto es, de principios, como pedía el rey David (cf. Ps. 50).
Con ello deseamos suscitar en los jóvenes multifacéticos respuestas vocacionales que tiendan al desarrollo de todos sus talentos corporales, estéticos, sociales, artesanales, literarios, civiles, intelectuales, en fin, culturales.
Resumiendo, consideramos que así damos un cauce a “la preocupación social de la Iglesia, orientada al desarrollo auténtico del hombre y de la sociedad, que respeta y promueve en toda su dimensión a la persona humana…” (Juan Pablo II, Sollicitudo rei socialis). Se trata de difundir una “cultura de la verdad y del bien, que pueda contribuir a una colaboración fecunda entre la ciencia y la fe” (Juan Pablo II en Rosario, 11/04/87).
